FOX INFORMA: ANTES SI, AHORA NO.
Precursores de la resistencia civil como forma de lucha para impulsar la democracia, los panistas de hoy, de los estados del país, consideran que ya no es válido ni legítimo ese tipo de movilizaciones para exigir respeto al voto.
Ahora, dicen, la elección ya se contó voto por voto y el plantón perredista es ilegítimo.
A partir del 15 de diciembre de 1988 –más de cinco meses después de la elección presidencial de ese año–, Manuel J. Clouthier, Maquío, protestó al pie del Ángel de la Independencia con un ayuno de 177 horas, contra las irregularidades en el proceso por el que se calificó a Carlos Salinas de Gortari como presidente electo.
Carlos Gelista milita en el PAN desde 1987 y ahora es el dirigente de ese partido en el Distrito Federal. Vivió las protestas encabezadas por Maquío en el Palacio de Bellas Artes y bajo el Ángel de la Independencia. De ahí que este sea el monumento emblemático de los panistas.
La de Bellas Artes, en particular, derivó en una zacapela entre la policía del entonces Departamento del DF y los inconformes, quienes fueron replegados por el propio dirigente partidista.
Pero ahora, dice, todo es diferente.
La resistencia civil es parte de la vida y formación política de Vicente Fox, según describe él mismo en su relato autobiográfico A Los Pinos.
En el capítulo “A la arena política”, Fox recuerda la admiración que sintió por Clouthier –“ese rebelde”– en León el 2 de enero de 1988, cuando llamó “mentiroso y traidor” al entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett. Dieciocho años después, López Obrador es cuestionado por los panistas por llamar al presidente de la República “traidor a la democracia”.
“En 1988, cuando finalmente tuvimos tirado el sistema y les pusimos el pie en el pescuezo, fuimos una bola de coyones y no le dimos el tiro de gracia cuando pudimos, en gran medida por una corriente de temerosos al interior del PAN”, acusa Fox en el texto publicado en 1999.
En 1991, Vicente Fox enfrentó nuevamente los excesos de la manipulación electoral, cuando contendió por la gubernatura de su estado contra el priista y ex regente capitalino Ramón Aguirre, quien debió pedir licencia definitiva momentos después de que el Congreso guanajuatense lo declarara gobernador electo.
“Iniciamos una marcha de 60 kilómetros a la ciudad de Guanajuato, la que llamamos ‘La Caminata por la Democracia’, para exigir al Tribunal Estatal Electoral la anulación de, por lo menos, 700 casillas. Como parte de las acciones de resistencia civil, tomamos carreteras, el aeropuerto internacional, cercamos a la ciudad de Guanajuato; plazas como las de León, Celaya, Irapuato o Dolores rebosaban ciudadanos, lo mismo, amas de casa que estudiantes y ancianos, que denunciaban el fraude electoral”, refiere.
Cuando el fallo le resultó adverso, el PAN insistió en las manifestaciones.
El 1 de agosto de este año, en un encuentro con industriales textileros, Felipe Calderón reiteró: “Hay quienes pretenden obtener en las calles lo que no obtuvieron en las urnas; al igual que millones de mexicanos, expreso mi rechazo absoluto a quienes pretenden secuestrar a los habitantes del Distrito Federal con tal de lograr sus ambiciones”.
El Canal 6 de Julio difundió una producción que incluye escenas captadas en octubre de 1989, cuando militantes del PAN incendiaron el palacio municipal de Culiacán, a pesar de que en el interior se encontraban menores de edad quienes resultaron intoxicados.
Pero el PAN, en 2004, inclusive desconoció los resultados del Tribunal Electoral –se le recuerda.